viernes, 6 de marzo de 2009
CHAVALES CIERRO...
Las doce de la noche, el ambiente de charla, juego y amistad continúa desde las seis de la tarde. Poco a poco se va notando el cansancio, alguna boca entreabierta, se van apagando ordenadores suena el chirriar y los golpes de la puerta anunciando que llega alguien. Apretones de manos, saludos... todo se funde en el color morado... un color que forma parte de nuestro ser, que día tras día inunda nuestras retinas y penetra en nuestra alma. Unos jugando al WoW, otros al pro, alguien hablando en el banco y Salva como siempre en su silla mirando a sus ordenadores y con él algunos otros acompañándolo misntras se apollan en el maltratado mostrador. Derrepente se hace patante lo inminente, la cabeza de salva se alza, se levanta de la silla y como hace día tras día, pronuncia la frase que todos estábamos esperando -CHAVALES CIERRO- dos palabras al oido insignificantes, pero si se las analiza habiendolas escuchado cierre tras cierre cobran sentido y se llenan de significado. Como si de una orden militar se tratara y todos van saliéndose de los ordenadores, levantándose, recogiendo sus pertenencias y lentamente salen por la metálica puerta. Salva comienza a colocar sillas, barrer el suelo y a organizar de algún modo todo ese caos. En unos momentos todo se queda en silencio, ya no hay voces ni nadie grita algo como - ¿¡No jodas!?- o -Yo creo que no es así- o -Salva, méteme un euro- Todo se queda en silencio, paulatinamente se van apagando las luces y los pasos de Salva retumban en las paredes. Parece que con esas dos palabras se cambia el orden de las cosas, con esas dos palabras el ciber se duerme.
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2 comentarios:
woooooooouuuuuuuu ibor tu siempre tan sentimental cuando cuentas cosas asi... me a encantao tio porque en cierto modo yo creo que incluso el mas insensible siente algo cuando salva pronuncia esas palabras y como tu dices "el ciber duerme"
Realmente sólo soy una rueda del engranaje del reloj de vuestra vida. Según quien se asoma por la puerta, no sólo se que hora es, sino qué día es. Según como te asomes por la puerta no sólo se si es sábado por la noche o fiestas o verano o invierno. Hay un momento en cada día en el que está claro que ya ha llegado, el ambiente lo dice, mas bien lo pide, la hora de decir CHAVALES CIERRO, yo, como un reloj, sólo marco la hora. No es mi voluntad, aunque, ciertamente, necesite recargar pilas, es la vuestra, vosotros controláis las horas, los días, las estaciones, las fiestas, las vacaciones, … LA VIDA.
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